Las redes sociales estaban matando mi opinión

Con toda esta situación de la cuarentena y la pandemia del COVID 19, las redes sociales han sido un recurso muy importante de información. La mayoría utilizamos las redes sociales para saber qué está sucediendo en el mundo, pero esta información no siempre es verídica.

Llevó ya 2 meses en cuarentena y últimamente he sentido cómo mis pensamientos han dependido mucho de las opiniones de los demás. Escucho una noticia, formo una opinión a la ligera y luego voy a las redes y empieza la confusión.

No estoy en contra de buscar otros puntos de vista para poder tomar de referencia, pero es realmente peligroso cuando no estás suficientemente informado de la situación y no tienes un criterio sustentado y te enfrentas al mundo de las opiniones que por supuesto no tienen ningún sustento. Corres el riesgo de enojarte, frustrarte, asustarte y todos esos sentimientos constantemente harán que se desgaste tu salud física y mental.

Hace unos días empecé a monitorear mi comportamiento, actitudes y pensamientos y me di cuenta de que me encontraba a diario de mal humor, discutiendo por cualquier pequeña cosa, estaba ahogándome en el mar de opiniones ajenas y estaba perdiendo las mías. Decidí desinstalar las redes sociales que más frecuentaba para informarme de la pandemia para no leer comentarios ni publicaciones que no tienen sustento o que son simples opiniones.

Afortunadamente, el gobierno de mi país hace una “cadena nacional” diariamente en donde informa el avance de la pandemia en el país y las nuevas disposiciones, por lo que al menos por una semana trataré de limitarme a ver únicamente esa información e informarme en medios oficiales directamente en su sitio web. Que quiero leer, investigar, escuchar los mensajes relevantes, importantes y sustentados y aprender a tener una opinión fuerte antes de escuchar o leer la de las demás.

Esto me está transmitiendo paz, tranquilidad y sobre todo una estabilidad mental que ahora es tan importante mantener.

Si te sientes igual de abrumado, triste o enojado, te invito a hacer este ejercicio y no necesariamente una semana, puede ser un día, dos o restringir el uso de tus redes a un horario más aceptable para no caer en la tentación de matar tu opinión.